Pero no todo es como parece. El deseo subsiste, y donde hubo fuego, cenizas quedan. El marido, incapaz de sentir ya nada, llega a la conclusión de que lo mejor será boicotear el acuerdo y piensa hacerlo delante de todos durante la misma fiesta. Pero la esposa, quien ha perdido la noción de frontera entre verdad y mentira, sospecha algo y está dispuesta a todo para obtener su ansiado divorcio.
La fiesta toma un giro inesperado y en el final los esposos deben enfrentarse a solas, cuando los demás se han ido.
Mientras el divorcio parece una solución de moda, el amor es un auténtico “clásico” que atraviesa cualquier plan y cualquier época.